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Con todo
Táchira salió de Pueblo Nuevo con una victoria por la mínima. Con una corta ventaja que - tranquilamente - no pudo ser. Con una “perla de videoteca” de Armando Maita, quien se reencontró con las redes
TÁCHIRA salió de Pueblo Nuevo con una victoria por la mínima. Con una corta ventaja que - tranquilamente - no pudo ser. Con una "perla de videoteca" de Armando Maita, quien se reencontró con las redes. Con un hombre menos por la injusta expulsión de Pedro Fernández. Con una gran actitud en el primer tiempo. Con ideas más claras en el comienzo y un panorama nublado en la etapa de complemento. Con la necesidad de aguantar un resultado por la inferioridad numérica. Con las nuevas incorporaciones en deuda. Contando los minutos finales.
CON Gerzon Chacón como el eterno guardián de la acera derecha, ese que siempre cumple y nunca desentona. El que le da salida al equipo y voz de mando. El que tiene una pegada como pocos y que es indispensable en el esquema aurinegro. Y también con Manuel Sanhouse en el arco. Si hablamos de eternos, inagotables e inoxidables de nuestro fútbol, Sanhouse, sin duda, integra el top 5. Dicen que nunca está, pero siempre aparece.
Y el martes ante Libertad otra vez apareció. Vaya que apareció. De no ser por sus nítidos reflejos, la eliminatoria estuviera a favor de los paraguayos. Fue la figura de la cancha y el máximo responsable de la victoria aurinegra. Ojalá reedite lo del martes y de aquella tarde brillante, en la que detuvo un penal y hasta el viento de Asunción, casualmente, ante el mismo rival de mañana en aquel 1-1 de la edición 2004.
ESTÁ bien, ganar fue importante. Pero faltó contundencia y puede costarle al carrusel otro exceso de equipaje como el del año pasado en Cuenca, ese que evitó otra escala en el tren Libertadores. 2-0 era el resultado ideal. Lamentablemente no se pudo dar. La expulsión rompió el partido e hizo que se inclinara la cancha para los visitantes. Pero al menos se salvó el triunfo. La valla quedó invicta y eso invita a la esperanza, más no al optimismo en exceso.
PARA seguir en carrera, Táchira tendrá que salir al Nicolas Leoz con tranquilidad. Con cero nervios. Conteniendo al rival en los primeros 20 minutos, que serán claves. Con el Zurdo enchufado por la izquierda. Con Villafraz y Chacón cortando todo. Con un Cafú veloz y hábil. Con un Maita vivo. Con solidez en la zaga central. Con Pedro Boada jugando como Gerzon y Gerzon cortando como Pedro Fernández. Con pocos titubeos en la marca. Con rapidez para poder contragolpear. Con astucia para saber pegar. Con malicia. Con jerarquía y madurez. Con claridad para definir. Con un Sanhouse en estado de gracia. Y lo más importante. Sin Con-fiarse y con una buena dosis de Con-vicción. Un abrazo para todos, para comentarios o sugerencias, escríbanos a fpetrocelli@yahoo.es es o síganos a través del Twitter @FeRPetro.
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